



Es la interpretación más fresca, acuática y luminosa de la icónica línea Olympéa. Mantiene el contraste entre la vainilla salada y las flores blancas, pero añade notas cítricas y acordes marinos que la hacen perfecta para días calurosos.
Notas de Salida: Bergamota de Calabria, agua de mar, petit grain y clementina.
Notas de Corazón: Flor de jengibre, flor de azahar del naranjo, jazmín de agua y melocotón.
Notas de Fondo: Vainilla salada, ámbar gris, madera de cachemira y sándalo.